miércoles, 12 de enero de 2011

¡No sé qué ponerme y encima llego tarde!

A cualquiera que le diga que me levanto cada día a las 6:45 de la mañana para ir a la oficina pensará que se trata de una cosa normal. Lo extraño viene a continuación: tardo entre 15 y 20 minutos en llegar al trabajo. Pero es que me encanta empezar el día con calma (relativa).
Recuerdo que cuando iba al colegio era siempre la primera que me levantaba. Por aquél entonces apenas tenía que pensar en qué ponerme. Solo tenía una opción: uniforme. ¡Qué tiempos aquellos sin dolores de cabeza adicionales! Aún así, me entretenía mirando a las musarañas y más de una vez mi padre de dejó literalmente ‘en tierra’ por no acabar a tiempo.
Algo similar me sucedió ayer. Siempre elijo la ropa que voy a ponerme con varios días de antelación. Como cualquier otro día, tenía en mente un outfit que, aún no sé muy bien porqué, decidí cambiar a última hora.
Mientras me secaba el pelo pensé que después de tantos días de lluvia había llegado el momento de estrenar los botines peep-toe de Uterqüe que me habían traído los Reyes Magos. Así que ni corta ni perezosa me puse a hacer pruebas. Que si con pantalones de vestir y jersey de pico de cachemir, que si con vestido blanco y medias navy, que si mejor los estreno otro día…
Cuando había descartado la mayoría de las opciones me percaté de que quedaban apenas 20 minutos para entrar a trabajar y estaba delante del espejo, en ropa interior, y con una gran duda existencial.
Antes de tirar por la borda todas mis intenciones de estrenar los zapatos, se me encendió la bombilla y recordé una falda navy de Bimba&Lola de hace un par de temporadas. Me la probé con una camisa de rayas de Massimo Dutti, medias navy y los botines de la discordia. ¡Estupenda! –claro que después de dos horas…-

1.      Botín peep-toe de Uterqüe.
2.      Falda de Bimba&Lola.
3.      Camisa de Massimo Dutti.
4.      Tench de Zara.
5.      Bolso de Bimba&Lola.
6.      Reloj de Massimo Dutti.

Mientras, P. no daba crédito a lo que estaba viendo y según me iba cambiando el modelo solo decía: “Y con eso, ¿qué abrigo te saco del armario?”. Al final, opté por ponerme un trench de Zara con manga francesa y unos guantes largos de piel marrón.
Salí de casa a las 8:53 y entré por la puerta de la oficina a las 9:03, con un ligero ‘mosqueo’ conmigo misma por tener la ‘feliz idea’ de empezar a probarme ropa cuando no debía. Y por si fuera poco, con 5 euros menos en el bolsillo.
Y a ti, ¿Te ha pasado alguna vez eso de que no acabas de verte y te pruebas una y mil cosas sin darte cuenta de que el tiempo no se detiene?

6 comentarios:

mortimer dijo...

me ha pasado millones de veces... pero:
- jamás pienso la ropa con días de antelación... solamente voy haciendo modelitos mentalmente y cuando me acuerdo de ellos, me los pongo.

- Nunca optaría por unos peep toes botines, porque vivo en La Coruña. ;)

Feliz año! un besiño

María dijo...

Me intriga P. ¿Cómo se puede encontrar un "santo" de este calibre?

Anónimo dijo...

Jeje, me lo creo!!
Siempre que me levantó antes para ir con tiempo, en realidad voy más justa porque lo pierdo mirando el armario :)

Anónimo dijo...

Tricia. Eres maravillosa y tus post son fantásticos. Qué gran descubrimiento desde ayer estoy como loca leyéndote. Me encantan tus looks. Me declaro fan tuya desde ahora.
Besos

Timeless In Style dijo...

Mortimer, es un consuelo saber que no soy la única! ;) Feliz año a tí también!
María, porque yo soy otra "santa"? Jejeje! Es cierto, es un amor.
Mil gracias a todas (anónimas y no anónimas) por leerme y ¡feliz día!

Papofino dijo...

Hombre yo con días........... pues no pero cuando me desnudo el día anterior, me tumbo en mi cama con el armario abierto y empiezo a combinar trapitos. El tema es que a veces pienso uno que me gusta y de repente pienso. Anda pero si es viernes!!!, recojo a las niñas en el cole y es imposible aguantar tanto con esos super botines de ante negro y tacón de 10 cm... tengo que reconsiderar el modelito....
Paty querida.... cómo haces para aguantar los taconazos que llevas????